jueves, 1 de octubre de 2026

La montaña no consuela: acompaña

Salimos a la sierra buscando respuestas, o quizá todo lo contrario: salimos precisamente porque estamos cansados de buscarlas y de que otros pretendan dárnoslas.

La naturaleza no está ahí para solucionar nada. No te pregunta qué te preocupa ni cómo has llegado hasta aquí. No opina sobre tus decisiones, no juzga tus pausas ni intenta animarte con frases hechas. La montaña simplemente está: inmóvil, austera y constante.

Y rara vez estamos solos en ese escenario.

A nuestro lado avanzan los compañeros. Compartimos el recorrido, la rampa empinada, el polvo del camino y la sombra del mismo pinar. Cada uno lleva su propio macuto invisible, cargado de inquietudes, dudas y batallas cotidianas.

AlfonsoyAmigos

Hay algo especial en avanzar juntos: una rueda que acompaña cuando el terreno se pone difícil, una palabra durante el descanso, una mirada cómplice. Y también las risas y las voces más altas de lo habitual cuando el entusiasmo nos desborda ante lo que tenemos delante.

Son momentos que se comparten sin necesidad de compartir nada más.

En la vida diaria, la duda o el malestar ajeno nos empuja enseguida a aconsejar, a buscar soluciones, a intentar arreglar aquello que quizá no nos corresponde.

La montaña enseña otra cosa: estar.

Sin invadir. Sin llenar todos los silencios.

Se rueda juntos, pero se piensa a solas.

Al final del día, los problemas siguen abajo, esperándote. La montaña no los ha resuelto; tampoco era esa su intención.

Pero después de unas horas de esfuerzo, de risas, de silencio y de compañía, quizá los vemos de otra manera.

Nada ha cambiado fuera.

Pero uno vuelve distinto.

AlfonsoyAmigos

Domingo, 4 de Octubre de 2026

Todavía nos dura la euforia de la última ruta y ya estamos como locos por volver a compartir caminos. 

Pero parece que el tiempo quiere ponernos un poco de suspense. Las previsiones anuncian lluvia para el domingo y, en mi caso, tampoco tengo claro que pueda acompañaros.

Así que, según se acerque el domingo, si alguno ve posibilidades de salir por una zona con mejor tiempo, que proponga y vemos cómo se presenta la mañana.

¡Las ganas de montar siguen ahí! 

Nuestra ardilla, de momento, prefiere esperar a ver qué pasa.