De un tiempo a esta parte parece que internet tiene cierta afición por poner nombres nuevos a las cosas de siempre.
Basta con dedicar unas horas a contar lo que
nos gusta, compartir fotografías o publicar nuestras experiencias para que
aparezcan expresiones como “creador de contenido”, “creador digital” o “influencer”.
Supongo que son los términos que se utilizan
ahora, aunque reconozco que ninguno termina de convencerme cuando pienso en lo
que hago.
No es que tenga nada en contra de esas denominaciones. Simplemente, me resulta curioso que las actividades que hacemos por afición necesiten una etiqueta que las defina.
Quien comparte sus recetas, quien muestra fotografías
de sus viajes o quien escribe sobre sus paseos por el campo acaba entrando en
la misma categoría. Da igual que lo haga por
trabajo, por entretenimiento o porque le apetece contar algo a los demás.
Todo parece necesitar un nombre, una
clasificación y, a menudo, estadísticas que permitan medir su alcance.
Llevo muchos años escribiendo sobre
nuestras salidas en bicicleta. Primero fueron unas cuantas
fotos acompañadas de algún comentario. Después
llegaron las crónicas, las anécdotas y, con el tiempo, también estas
reflexiones que me apetece compartir.
No madrugo un domingo pensando en generar contenido. Salgo a pedalear, a encontrarme con los amigos, a descubrir algún camino o a recorrer otros que conozco de memoria. Y, si la mañana acompaña, vuelvo a casa cansado, pero satisfecho.
Luego viene la segunda parte.
Descargar las fotografías, mirar el recorrido,
recordar quién dijo aquello que nos hizo reír o en qué momento tuvimos que
detenernos para recuperar el aliento. A
veces, mientras preparo la crónica, descubro detalles que durante la ruta
apenas había tenido tiempo de apreciar.
Así es como he ido llenando el blog de caminos, nombres, fotografías y recuerdos.
De vez en cuando, al ver las visitas que recibe, alguien me comenta que debería “monetizarlo”. Que después de tantos años y tantas horas dedicadas, podría sacarle algún rendimiento.
Entiendo lo que quieren decir. También sé que hay personas que dedican mucho esfuerzo a sus publicaciones y logran convertirlas en una actividad profesional. Me parece estupendo.
Pero no todo lo que hacemos necesita convertirse en un negocio.
A veces basta con disfrutar de una afición,
dedicarle las horas que nos apetezcan y compartirla con quienes tengan interés
en ella. Sin compromisos comerciales, sin calendarios
impuestos y sin tener que preguntarse constantemente si lo que vamos a publicar
tendrá o no aceptación.
También me gusta que quien entre en el blog
pueda acceder a su contenido sin que aparezcan anuncios que interrumpan la
lectura.
No voy a negar que me alegra saber que hay
gente al otro lado de la pantalla. Sería
absurdo. Cuando uno escribe y comparte algo, también
espera que alguien lo lea. Y si además deja un
comentario, mucho mejor.
Pero una cosa es disfrutar de esa compañía y
otra muy distinta es organizar lo que haces pensando únicamente en los números.
Quizá lo que más me llama la atención de todas
estas etiquetas es que nos definen por lo que publicamos, cuando a
menudo lo importante está precisamente en lo que sucede antes.
En mi caso, en los caminos recorridos, las
conversaciones con los amigos y esas pequeñas historias que cobran vida delante del ordenador.
Prefiero disfrutar de todo esto mientras sucede. Después, si hay algo que creo que merece la pena, lo escribo. No sé si eso me convierte en creador de contenido. Tampoco me preocupa demasiado.
Sigo encontrándome más cómodo con
palabras mucho más sencillas: afición, memoria, amistad.
El próximo domingo, si todo va bien,
volveremos a salir con las bicicletas. Habrá
alguna subida que se nos atragante y seguramente
alguna historia que merezca ser contada.
Y cuando regrese a casa, haré lo de siempre. Buscaré
las fotografías, recordaré lo que hemos vivido y me sentaré a escribirlo.
Como tantas otras veces.
Domingo, 18 de octubre de 2026
Y como las historias no se cuentan solas, el
domingo volveremos a reunirnos para añadir una nueva.
Tendremos, además de bicicletas y caminos, una
celebración que pondrá un toque especial a nuestra mañana.
Hora de encuentro: 8,45
Lugar de encuentro: San Rafael


Lugar de encuentro San Rafael???
ResponderEliminarSan Rafael tiene mucha extensión.