jueves, 15 de octubre de 2026

Las etiquetas y el polvo del camino

De un tiempo a esta parte parece que internet tiene cierta afición por poner nombres nuevos a las cosas de siempre.

Basta con dedicar unas horas a contar lo que nos gusta, compartir fotografías o publicar nuestras experiencias para que aparezcan expresiones como “creador de contenido”, “creador digital” o “influencer”.

Supongo que son los términos que se utilizan ahora, aunque reconozco que ninguno termina de convencerme cuando pienso en lo que hago.

AlfonsoyAmigos

No es que tenga nada en contra de esas denominaciones. Simplemente, me resulta curioso que las actividades que hacemos por afición necesiten una etiqueta que las defina.

Quien comparte sus recetas, quien muestra fotografías de sus viajes o quien escribe sobre sus paseos por el campo acaba entrando en la misma categoría. Da igual que lo haga por trabajo, por entretenimiento o porque le apetece contar algo a los demás.

Todo parece necesitar un nombre, una clasificación y, a menudo, estadísticas que permitan medir su alcance.

Llevo muchos años escribiendo sobre nuestras salidas en bicicleta. Primero fueron unas cuantas fotos acompañadas de algún comentario. Después llegaron las crónicas, las anécdotas y, con el tiempo, también estas reflexiones que me apetece compartir.

No madrugo un domingo pensando en generar contenido. Salgo a pedalear, a encontrarme con los amigos, a descubrir algún camino o a recorrer otros que conozco de memoria. Y, si la mañana acompaña, vuelvo a casa cansado, pero satisfecho.

Luego viene la segunda parte.

Descargar las fotografías, mirar el recorrido, recordar quién dijo aquello que nos hizo reír o en qué momento tuvimos que detenernos para recuperar el aliento. A veces, mientras preparo la crónica, descubro detalles que durante la ruta apenas había tenido tiempo de apreciar.

Así es como he ido llenando el blog de caminos, nombres, fotografías y recuerdos. 

De vez en cuando, al ver las visitas que recibe, alguien me comenta que debería “monetizarlo”. Que después de tantos años y tantas horas dedicadas, podría sacarle algún rendimiento.

Entiendo lo que quieren decir. También sé que hay personas que dedican mucho esfuerzo a sus publicaciones y logran convertirlas en una actividad profesional. Me parece estupendo. 

Pero no todo lo que hacemos necesita convertirse en un negocio.

A veces basta con disfrutar de una afición, dedicarle las horas que nos apetezcan y compartirla con quienes tengan interés en ella. Sin compromisos comerciales, sin calendarios impuestos y sin tener que preguntarse constantemente si lo que vamos a publicar tendrá o no aceptación.

También me gusta que quien entre en el blog pueda acceder a su contenido sin que aparezcan anuncios que interrumpan la lectura.

No voy a negar que me alegra saber que hay gente al otro lado de la pantalla. Sería absurdo. Cuando uno escribe y comparte algo, también espera que alguien lo lea. Y si además deja un comentario, mucho mejor.

Pero una cosa es disfrutar de esa compañía y otra muy distinta es organizar lo que haces pensando únicamente en los números.

Quizá lo que más me llama la atención de todas estas etiquetas es que nos definen por lo que publicamos, cuando a menudo lo importante está precisamente en lo que sucede antes.

En mi caso, en los caminos recorridos, las conversaciones con los amigos y esas pequeñas historias que cobran vida delante del ordenador.

Prefiero disfrutar de todo esto mientras sucede. Después, si hay algo que creo que merece la pena, lo escribo. No sé si eso me convierte en creador de contenido. Tampoco me preocupa demasiado. 

Sigo encontrándome más cómodo con palabras mucho más sencillas: afición, memoria, amistad.

El próximo domingo, si todo va bien, volveremos a salir con las  bicicletas. Habrá alguna subida que se nos atragante y seguramente alguna historia que merezca ser contada.

Y cuando regrese a casa, haré lo de siempre. Buscaré las fotografías, recordaré lo que hemos vivido y me sentaré a escribirlo.

Como tantas otras veces. 


Domingo, 18 de octubre de 2026

Y como las historias no se cuentan solas, el domingo volveremos a reunirnos para añadir una nueva.

Tendremos, además de bicicletas y caminos, una celebración que pondrá un toque especial a nuestra mañana.

Hora de encuentro: 🕣 8,45

Lugar de encuentro: 📍 San Rafael 


2 comentarios:

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