Cada ruta, un relato en sí mismo
Toda ruta ciclista nace con la estructura de
un buen libro: un punto de partida y ese destino que nos aguarda tras el
horizonte.
En el camino aparecen desafíos que ponen a prueba nuestra voluntad, paisajes que cambian como los capítulos de una novela y nudos de dificultad que exigen nuestro mejor esfuerzo. Hay un desarrollo, un clímax —ese último aliento en la rampa definitiva— y un desenlace: el abrazo final, las cervezas o, simplemente, el regreso a casa que cierra el círculo. En esencia, cada salida es una pequeña historia que merece ser contada.
Con los años, he aprendido a mirar el sendero con ojos de cronista. El ciclismo ha terminado siendo mi gimnasio literario, ese lugar donde, en cada salida, afino la mirada para distinguir qué instante merece quedarse.
Así que, la próxima vez que me veas pedaleando, no busques solo a un ciclista quemando calorías. Voy atento a lo que sucede y a lo que se escapa, actuando como reportero de lo efímero, deteniendo el tiempo con mi cámara para que un rayo de luz entre los pinos no se pierda en el olvido.
En cada repecho ordeno frases y construyo párrafos; en cada parada ejerzo de notario, dando fe de nuestro esfuerzo, de las risas y de esa camaradería que solo se entiende cuando se comparte el polvo del camino.
Busco el ritmo de la crónica mientras
desciendo, como quien ajusta la respiración antes de la siguiente subida. Porque
el legado de estos, ya dieciséis años, no reside solo en las piernas o en los
kilómetros: está en la tinta que corre por mis venas, en el objetivo que
captura vuestra esencia y en el papel que, fielmente, siempre espera mis
palabras.
Pedalead con ganas y levantad la vista en las
cumbres; yo intentaré que lo vivido no se disuelva al caer la tarde.
Domingo, 8 de Marzo de 2026
Quería ser fiel a mi cita de los jueves
a pesar de la incertidumbre que nos genera la borrasca Regina, que
parece venir con el chubasquero y las botas de agua puestas.
Es ese 'vicio' del ciclista que, aun
sabiendo que viene agua, no pierde la esperanza de encontrar un hueco para
salir.
Os dejo la convocatoria, pero estaremos
pendientes de comprobar, hora tras hora, si el cielo nos abre sus puertas o nos
las deja entornadas.
Nos quedamos en terreno amigo.
Hora de encuentro: 8,45
Lugar habitual de encuentro: Calle Granada - Galapagar
Alfonso, vuelvo a decirlo eres un " artista" de la Virgen .
ResponderEliminarMe encanta todo lo escrito especialmente hasta el recuadro de la convocatoria.
Dios quiera que puedas dar pedales muchos más años y nos sigas deleitando con estos textos tanto de convocatorias como de las crónicas de las rutas.
Un abrazo.
Santa.
Muchas gracias, Santa. Agradezco de veras tus palabras, son el mejor combustible para seguir dándole a los pedales y a la tecla. Un abrazo.
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