jueves, 16 de julio de 2026

Volver a reconocerse

 El espejo de casa y el que no te conoce

Hay días en los que uno deja de reconocerse. Basta un reflejo inesperado para sentirse, durante un instante, un poco extraño consigo mismo.

Te levantas, te lavas la cara y apenas necesitas pensar al mirarte al espejo. Hay una especie de acuerdo entre ese reflejo y tú.

Aceptas lo que ves porque ese espejo lleva mucho tiempo formando parte de tu vida. Ha estado ahí en los días buenos y en los malos, cuando sonreías y cuando no había motivos para hacerlo.

Horas después sales, te mezclas con el mundo, haces tus cosas y, sin buscarlo, un escaparate o el espejo de unos grandes almacenes te devuelve otra imagen.

Es la misma cara, pero no produce la misma sensación.

Ese espejo no sabe nada de ti. No conoce el día que llevas, ni el cansancio que arrastras, ni las preocupaciones con las que saliste de casa. Solo devuelve una imagen más severa, como si un simple cambio de luz bastara para que dejaras de reconocerte.

AlfonsoyAmigos

Entonces descubres que la diferencia no estaba en el espejo.

Estaba en ti.

El día va dejando pequeñas huellas que apenas advertimos: las prisas, una conversación, una preocupación que vuelve sin avisar, la fatiga acumulada... Huellas que nos cambian el gesto casi sin darnos cuenta.

Hay lugares, sin embargo, donde esa distancia desaparece.

A mí me ocurre pedaleando. No siempre. Pero sí las suficientes veces como para reconocerlo.

En la subida, cuando el cuerpo encuentra su ritmo y la cabeza se serena, las preocupaciones empiezan a perder fuerza.

Ya no importa cómo te devuelve la imagen un escaparate. No hay luces que favorezcan ni otras que castiguen.

Solo el esfuerzo limpio, la respiración y ese diálogo antiguo con uno mismo que casi siempre dejamos para más tarde.

Cuando me detengo un instante —en un alto, en una curva cualquiera o simplemente apoyado en la bicicleta— comprendo que lo importante nunca fue la imagen. 

Tal vez por eso seguimos saliendo. Porque, a veces, basta un camino para volver a reconocernos sin necesidad de espejos.

AlfonsoyAmigos

Domingo 19 de Julio de 2026 

En esta ocasión, es Fer el que se ha preparado la ruta que ahora nos propone:

Hora de encuentro: 8,45

Lugar de encuentro: Calle Menacho - San Rafael


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