El espejo de casa y el que no te conoce
Hay días en los que uno deja de reconocerse. Basta
un reflejo inesperado para sentirse, durante un instante, un poco extraño
consigo mismo.
Te levantas, te lavas la cara y apenas
necesitas pensar al mirarte al espejo. Hay
una especie de acuerdo entre ese reflejo y tú.
Aceptas lo que ves porque ese espejo lleva
mucho tiempo formando parte de tu vida. Ha
estado ahí en los días buenos y en los malos, cuando sonreías y cuando no había
motivos para hacerlo.
Horas después sales, te mezclas con el mundo,
haces tus cosas y, sin buscarlo, un escaparate o el espejo de unos grandes
almacenes te devuelve otra imagen.
Es la misma cara, pero no produce la misma
sensación.
Ese espejo no sabe nada de ti. No
conoce el día que llevas, ni el cansancio que arrastras, ni las preocupaciones
con las que saliste de casa. Solo devuelve una imagen más
severa, como si un simple cambio de luz bastara para que dejaras de reconocerte.
Entonces descubres que la diferencia no estaba
en el espejo.
Estaba en ti.
El día va dejando pequeñas huellas que apenas
advertimos: las prisas, una conversación, una preocupación que vuelve sin
avisar, la fatiga acumulada... Huellas que nos cambian el
gesto casi sin darnos cuenta.
Hay lugares, sin embargo, donde esa distancia
desaparece.
A mí me ocurre pedaleando. No
siempre. Pero sí las suficientes veces como para
reconocerlo.
En la subida, cuando el cuerpo encuentra su
ritmo y la cabeza se serena, las preocupaciones empiezan a perder fuerza.
Ya no importa cómo te devuelve la imagen un
escaparate. No hay luces que favorezcan ni otras que
castiguen.
Solo el esfuerzo limpio, la respiración y ese
diálogo antiguo con uno mismo que casi siempre dejamos para más tarde.
Cuando me detengo un instante —en un alto, en
una curva cualquiera o simplemente apoyado en la bicicleta— comprendo que lo
importante nunca fue la imagen.
Tal vez por eso seguimos saliendo. Porque, a veces, basta un camino para volver a reconocernos sin necesidad de espejos.
Domingo 19 de Julio de 2026
En esta ocasión, es Fer el que se ha preparado la ruta que ahora nos propone:
Hora de encuentro: 8,45
Lugar de encuentro: Calle Menacho - San Rafael
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar vuestros mensajes.
Son importantes para nosotros.