miércoles, 20 de mayo de 2015

La batalla de El Espinar

Ha transcurrido mucho tiempo desde que las tropas españolas sucumbieron al poder invasor

El pueblo indefenso es sometido a los desmanes de las huestes napoleónicas, que siembran el terror allá por donde pasan. Sin embargo la Junta Central no admite la derrota y ante la tiranía enemiga, la ciudadanía se organiza para combatir, desplegando un ejército mal armado pero valeroso, que terminará doblegando a los batallones imperiales.


La Batalla de El Espinar - AlfonsoyAmigos
Parada de Postas de El Espinar

Absolutismo y rapiña

La ocupación de las tropas francesas en la Sierra, se cuenta por robos y represiones. Guadarrama ha sido desvalijado en repetidas ocasiones, se han llevado joyas y enseres, destruyendo sin miramientos todo lo que encuentran en su camino e irrumpiendo en edificios y establos.

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Parada de Postas de El Espinar

En San Rafael tomaron la fonda donde instalan un destacamento como punto de enlace, extendiendo por Segovia su radio de acción, hay militares por todas partes y cualquier movimiento popular es reprimido tajantemente por patrullas.

En cada misión de reconocimiento se producen hurtos en iglesias y haciendas, los soldados se quedan con lo que quieren, y lo que no les vale lo pisotean sin importarles las súplicas de los aldeanos, todos los templos han sido saqueados sin excepción.

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Parada de Postas de El Espinar
Pero cada día que pasa la sed de venganza aumenta, ya no importa el poderío del contrario ni sus brutales acciones, la paciencia se agota y la ira se transforma en lucha. Desde Aldeavieja llegan rumores de los primeros choques armados que infligen constantes bajas entre las sanguinarias fuerzas de Napoleón.


Comienza la rebelión

Castilla hierve. En las aldeas, humildes campesinos primitivamente pertrechados plantan cara a grupos de jinetes que a golpe de sable intentan meter en cintura a la multitud. Por las calles las mujeres se defienden a dentelladas, los lugareños golpean con sus horcas a las caballerías hasta derribarlas.


Ermita de El Caloco - AlfonsoyAmigos
Ermita del Cristo del Caloco (Siglo XVI) - El Espinar 

Los extranjeros son arrastrados hasta morir, se ven críos ensañados con los cadáveres abandonados a merced de quienes desean dar rienda suelta a su odio. Son escenas de la liberación.

La reacción continúa. Al día siguiente, una partida de paisanos llega desde Segovia al Cerro del Caloco, en las cercanías de El Espinar. No son muchos, pero son aguerridos y están decididos a morir por España.


La Batalla de El Espinar - AlfonsoyAmigos
Cerro de El Caloco (1562 m de altura)

A sangre y fuego

Situados en la cima del promontorio, se reparten en torno a la vereda, ocultos detrás de las rocas, tumbados en el suelo, prestos para combatir. Delante dos hombres de contrastada valentía capitanean la agrupación, son Diego de la Fuente “el Puchas” (1)  y Rodríguez Valdés “el Cocinero”, dos leyendas de la resistencia castellana. Al fondo, la majestuosa parada de postas proyecta su sombra sobre el terreno que dentro de unos minutos será escenario de una lucha cruel.

Napoleón en el Alto del León


Excitados, divisan unas decenas de metros más abajo la columna enemiga que asciende por el camino, alertada de los últimos acontecimientos, es la guarnición de San Rafael

Sigilosos aguardan el momento oportuno, observan al orgulloso oficial que va en cabeza y observa fijamente la cresta de la colina buscando una señal sospechosa, no hay que bajar la guardia, hace tres días una sección de paisanos atacó dos correos cerca de Otero de Herreros.

Lentamente los pelotones van acercándose al punto fatídico, hasta que inadvertidamente surgen hombres de aspecto rudo que rodean a la tropa. 

Atacan con mosquetones, pistoletes, piedras o palos, cualquier objeto sirve para aplastar al opresor. En cuestión de segundos la explanada del Caloco se convierte en campo de batalla en el cual el más diestro ganará la mano.

La desventaja hispana se suple con un valor épico que multiplica su esfuerzo, haciendo ver al Emperador el tremendo error  que ha cometido subestimando al adversario. Por doquier se escuchan los insultos que se lanzan los contendientes, el fragor de la pelea rasga el silencio de la mañana. 


Guerrillero español


El duelo se traslada al interior del edificio prologándose durante horas, alcanzando su cénit en el patio trasero, esquivando a la muerte. Algunos desdichados son arrojados al pozo, lúgubre prisión de donde jamás regresarán. Por momentos parece que los veteranos grognards resultarán vencedores, pero es una falsa impresión, uno a uno van cayendo arrollados por el ímpetu de los guerrilleros que rematan sin contemplaciones a los heridos.


Napoleón frente a los grognards (batallón de élite)

El ejército de los pobres ha derrotado en toda regla al poderoso, los cuerpos sin vida quedan tendidos en el llano, como macabro testimonio del combate, cerrando un capítulo cuya crónica apenas tuvo resonancia más allá del entorno local, pero que supuso el principio del fin de la dominación en el sur de Castilla.

(1) Diego de la Fuente “el Puchas”. Falleció en Abades el 30 de Octubre de 1829


Trabajo cedido por Jesús Vázquez Ortega y publicado con anterioridad, en marzo de 2012, en elguadarramista.com


JesúsVázquezOrtega©2015

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10 comentarios:

  1. Muy bonito, pero estoy convencido que nos hubiera ido mucho mejor como país de no haber echado a los francese al grito de ¡Vivan las caenas!

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  2. Pero que tonterías hay que oír, "anónimo" tu eras de los que gritabas eso....

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  3. En ese año no vivía, como te puedes imaginar, pero en vez de descalificar no viene mal leer y entender otras opiniones. ¿O es que sólo te valen las tuyas?

    http://www.alitadepollo.net/3461-el-pais-de-vivan-las-cadenas-por-que-somos-asi-i/

    Un saludo,

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  4. Muy buena historia como todas las que nos cuentas.
    Lamentable opinión de quien sugiere aceptar un sometimiento por quienes violaban, robaban y mataban a sangre fría.
    En el artículo se separa temporalmente la expulsión de los franceses del regreso de la nefasta monarquía y el grito al que haces referencia.

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    1. No sugiero aceptar nada, pero viéndolo con perspectiva histórica no habríamos perdido 200 años de avance sumidos en la oscuridad.

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  5. Gracias por darme a conocer hechos históricos que sucedieron muy cerca se dónde nací, me gusta la historia y también amplias conocimientos que nos viene bien a todos.
    Hay mucha literatura sobre Guerra de la Independencia o Guerra contra el gabacho.
    Napoleón tenía de rodillas Europa y pensaba que con cuatro cañonazos bastaban para someternos, pero nosotros no heramos ni somos como el resto de, me atraería a decir del mundo, para lo bueno y para lo malo.
    No quiero dar lecciones a nadie pero si a alguien le interesa, que lea a Jovellanos y a Pio Baroja entre otros muchos autores anteriores y posteriores a dicha Guerra.

    Un abrazo.

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  6. Gracias por darme a conocer hechos históricos que sucedieron muy cerca se dónde nací, me gusta la historia y también amplias conocimientos que nos viene bien a todos.
    Hay mucha literatura sobre Guerra de la Independencia o Guerra contra el gabacho.
    Napoleón tenía de rodillas Europa y pensaba que con cuatro cañonazos bastaban para someternos, pero nosotros no heramos ni somos como el resto de, me atraería a decir del mundo, para lo bueno y para lo malo.
    No quiero dar lecciones a nadie pero si a alguien le interesa, que lea a Jovellanos y a Pio Baroja entre otros muchos autores anteriores y posteriores a dicha Guerra.

    Un abrazo.

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  7. Todos los grandes cambios han venido de la mano de la violencia, la revolución y el vertido de sangre, no es que yo defienda que sea bueno, pero es un hecho. Las guerras son así.

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  8. Muy interesante articulo...
    Nadie puede saber que hubiese pasado de no haber echado al invasor frances.
    Pedaleando por la zona mirare con cuidado detras de las piedras y los arboles por si sale un "Manolo" con su trabuco...
    De parte de un gabacho ... ¡con mucho carriño!
    Patrick - Err Gabacho

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  9. Se logro expulsar a los franceses pero vino algo peor: la tirania de fernando Vii

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