La sombra de la Madrid-Segovia ya asoma sigilosa por el final del sendero
Crónica:
Primera parte:
Alfonso
Segunda parte: Luis Ángel
Primera parte
A estas alturas, quien
más quien menos, los compañeros que van a participar en esta dura prueba el
sábado de la próxima semana ya deberían estar preparados, física y mentalmente,
para al menos finalizar en meta sin sufrir demasiado.
Este domingo damos el
penúltimo empujón a la preparación. Después, tal vez sea aconsejable dejar
descansar los músculos con alguna suave salida.
La propuesta para hoy es
dura, creo que muy dura, de las que entusiasman a nuestro amigo Fer, y no van a
faltar compañeros que acudan al punto de partida, aunque puede que alguno de los
ausentes esté con resaca por haber acudido a la boda real británica (a mí me
invitaron, pero me excusé amablemente).
En la localidad de
Revenga, en lugar habitual y muy cerca del pequeño Embalse de Puente Alta, (construido en 1953), a las 8,30 ó poco más, nos encontramos:
Andrés, Ángel, Barri, Enrique,
Fer, Fernando, Juan Patricio, Luis Ángel, Patrick, Sergio, Toño y Alfonso.
En el ambiente se detectan
las ansias por emprender una ruta que tal vez no depare sorpresas, pero que
sabemos habrá que afrontar con respeto.
Abandonamos los coches y
rodamos unos pocos kilómetros bordeando un embalse que se encuentra al límite
de su capacidad. El Camino del Acueducto es sendero que discurre junto al Río de la Acebeda, al que fluyen en la
zona numerosos arroyos. El agua ruge con fuerza en su descenso mientras nosotros
hacemos lo imposible por avanzar, pero es complicado.
Nos duele ver numerosos
árboles de gran tamaño caídos por aquí y por allá, imagen casi más habitual que
en otras zonas visitadas. Atraviesan el sendero o caen muertos sobre el arroyo. Años de hermoso crecimiento truncados por la fuerza de la propia naturaleza.
Cuesta avanzar sin tener
que salvar obstáculos, pero a nuestro paso vamos limpiando cuanto podemos, al
menos del sendero. Tardaremos en ver este camino totalmente transitable incluso
a pie.
Praderas de verde intenso
que acumulan mucha agua y dificultan aún más el avance hasta que alcanzamos la pista
forestal a la altura del Puente del Vado
de Arrastraderos.
Pronto empiezan los
primeros repechos que intentamos tomar reservando fuerzas y desde atrás nos avisan
de que Andrés ha pinchado. (Quién lleva la cuenta tubeless vs cámara?)
Los más avanzados
esperamos junto al desvío que abandona la pista forestal para convertirse en
camino de tierra y ya podemos empezar a ver las primeras duras subidas que nos
aguardan.
Arrancamos y pronto se
pierde la noción de quién tienes por delante y por detrás. Te fijas en tu manillar, tu
rueda delantera, e intentas no mirar adelante para no desanimarte.
Tal vez los primeros
compañeros a los que te unas acaben manteniendo un ritmo diferente al tuyo,
pero al final acabas emparejado con el que te va a ser fiel hasta el
final. En mi caso y no es la primera vez, con Fernando. Juntos avanzamos metro
a metro en unas rampas que se te antojan interminables.
Cuando vislumbras un
primer altiplano confías en que se hará una parada para recuperar el resuello,
pero los que van en cabeza parecen haberse prometido realizar todo el ascenso
sin paradas y tú… allá vas detrás, aunque el diablillo que llevas sobre el
hombro te anima a detenerte, a abandonar el esfuerzo que te causa sufrimiento.
No sé si el pino, EL
PINO SOLITARIO, era ya famoso y conocido, o si lo hemos afamado nosotros con nuestras
visitas épicas, pero ahí está esperándonos a 1758 m en el Collado de Río Peces.
Es el orgullo por el
esfuerzo realizado o la rabia contenida, pero necesitas abrazarte a los amigos
que reconocen su logro y el tuyo.
Unas fotitos y a deshacer
rápidamente todos los metros ganados bajando por un arrastradero en el que
cuesta separar las manos de unos frenos que huelen rápidamente a chamusquina y
brillan al rojo vivo.
Tendremos que vadear el
Arroyo del Retamar, que a todos nos trae recuerdos y especialmente a Fer y
Patrick que recuerdan como si fuera ayer una caída mía en abril de 2014 y así me lo hacen notar.
Cogemos pista forestal
que aún teniendo desnivel parece ahora fluir con más rapidez bajo nuestra ruedas
y vadeamos sin problemas pero mojándonos los pies el Arroyo de Palomino, que también nos trae recuerdos.
Alcanzamos la Fuente de
la Reina, nos agrupamos y aprovechamos para tomar un refrigerio que se agradece. Barri teme por la hora de vuelta a casa y decide emprender
el regreso desde este punto hacia Revenga.
Unos por la calzada
romana, trazado más duro y pedregoso, y otros por la pista, de esfuerzo continuo,
alcanzamos el Puerto de la Fuenfría
a 1792 m. La Vereda del Infante, antaño con toboganes que se nos resistían, hoy
nos ve pasar a muy buen ritmo y solamente alguno se detendrá en la Fuente del Infante a coger agua. Hoy no
hay foto.
Próxima parada y cruce de
caminos el Collado de Marichiva a
1753 m, que nos da la bienvenida obligándonos a ponernos los chubasqueros tras haberse cubierto el cielo y descargar algo de lluvia.
Ya estaba previsto y en
este punto nos despedimos Enrique, Juan Patricio y yo mismo, que andamos
también limitados con la hora, y que descenderemos desde el Collado (terrible pensar en el ascenso por este
pedregal) hacia la pista de la Garganta
del Río Moros.
Rápidos, muy rápidos, como siempre ocurre en los finales de ruta propicios y en un plis plas estamos tomando unas jarras de cerveza, sin alcohol a la salud de
todos en Las Farolas.
Segunda parte
Desde
lo alto del collado de Marichiva emprenderíamos uno de los trayectos más
técnicos del día. Un maravilloso sendero por el que nos guía Fer que a la vez
que largo y en algunos tramos complicado aunque no en exceso, irían minando
fuerzas trascurridas ya las primeras
horas del día.
Sendero por la falda de
Peña Bercial y del Cerro Minguete hacia los Ojos del Río Moros, en la Loma de los Ojos, donde nace el arroyo
del mismo nombre y descenso a las inmediaciones de Las Barandillas, con una bajada
absolutamente rota por el agua, ramas y troncos atravesados para llegar a
cruzar el propio Río Moros.
Desde aquí la
ruta es igual a la de enero de 2016. Pero no por conocida sería ni más fácil ni
más llevadera, queda subir parte del camino que lleva a la mina y a La Pedriza del Gamonal por la vereda que en su día nos enseñó Fer.
Y
aquí, al llegar al arrastradero viene el auténtico calvario del día. Si
durísima fue la subida al pino solitario, la subida por el arrastradero es muy complicada. No queda más remedio que empujar la bici hasta arriba, ya
que la pendiente y el terreno suelto hacen más que imposible ciclar en estos
momentos. Eso sí, un poco más adelante donde ya el terreno es ciclable nos
encontraríamos con otros fortísimos repechos que pondrían a prueba los pulsómetros,
con las últimas subidas para coronar Pasapán.
Quiero
reseñar en este punto mi admiración por mis compañeros, que ni un solo
momento y habiendo transcurrido toda la mañana con zonas extremadamente duras,
no hay ni el más mínimo comentario, y las fuerzas se sobreponen de manera
admirable. El comportamiento e ilusión de todos es ejemplar.
Por
difícil que parezca, el grupo llega tras semejante esfuerzo con caras de
satisfacción, estamos en la última parte del día que acaba en subida e
iniciamos la bajada por la pista de Pasapán. Llama la atención que en alguna
curva hay todavía montoneras de nieve, pero la pista en líneas generales está
limpia y el terreno es propicio para bajar a gran velocidad. Toño y Fer bajan como si no hubiera mañana, y los demás a no mucha distancia también
alcanzamos altas velocidades. Parece estar claro, hay muchas ganas de llegar.
Finalmente
nos quedaría casi lo más incómodo, llegar por el cordel a Revenga. Para eso hay
que hacer algunos kilómetros de sube-baja de pista con tres repechos muy
empinados, que parecen querernos decir que el día todavía no se ha acabado.
Finalmente llegamos a la cola del embalse de Revenga y tras un pequeña
trialera encontraríamos la pista asfaltada del propio embalse hasta la
carretera.
Para
no salir de mi asombro, y tras las 6 horas de ruta con 1400 metros de desnivel,
compruebo que el ritmo que se pone en esta pista y más tarde en el propio
carril bici hasta el punto de llegada es altísimo y pedaleando casi al
máximo. Estaba claro, habían sido muchas horas de bici y había ganas de soltar
las piernas aunque eso supusiera culminar con un desarrollo alto.
Acabamos
y aunque las felicitaciones fueron las habituales de fin de ruta, comprobé en
mis compañeros las miradas entre nosotros esbozando una pequeña sonrisa en la
que se adivinaba qué pensábamos tras terminar el día de hoy. Había sido una vez
más una enorme prueba de superación. Y todos convinimos en que la volveríamos a
repetir. ¿Por qué no?
Lo
dije y lo mantengo, esta es una de las grandes rutas de AlfonsoyAmigos, y no solo por el desnivel acumulado, sino por su
propio recorrido, los parajes, los puertos de subida, las trialeras y las
fuerzas que se gastan en todo el día.
Toño
al final me decía, "me he quedado con ganas de más ruta...". Y yo lo
entiendo, con lo que nos gusta la bici, siempre parece que queremos más, aunque
a decir verdad esta "Ruta del Pino
Solitario" culmina muchas exigencias.
Un abrazo
para tod@s amig@s, y recordad que la semana que viene AlfonsoyAmigos tendrá una nutrida representación en la clásica Madrid-Segovia. Será el sábado 26,
aunque el domingo también podremos disfrutar de nuevo de la ruta semanal de
AlfonsoyAmigos.
Para todo
ello recordar que el sábado que viene... cada vez más cerca (¡¡y
el domingo!!)
Este es el vídeo-montaje de Toño
El recorrido de la primera parte
El recorrido completo
Este es el vídeo-montaje de Toño
El recorrido de la primera parte
El recorrido completo
Enhorabuena a todos por el Ruton de ayer……pensar si para el próximo día que la realicemos, no seria bueno o muy bueno, incluir la CAMORCA …… tranquilos, lo siguiente Madrid-Segovia,ya abra tiempo de pensarlo …… glup glup
ResponderEliminarLástima no te dé un apretón de tripas la próxima vez que lo pienses...Je Je
EliminarLo comenté con Luis Ángel cuando pasamos al pie de la Camorca.
Yo a esa, con subida a La Camorca......
EliminarVoy!!!!
Pues subiré más ligero……no me quieras tanto y quiéreme mejor jaja.…… seria la leche…… pero piénsalo o sueñalo por lo menos ………
ResponderEliminarRuton, no se si el más duro de nuestro calendario pero si uno de ellos,cuando se diseñó esta ruta se pensó en que así fuera y no se salía de Revenga si no de La Estación de El Espinar, se recorría la mayor parte de la ruta por el cordel y casi al final de ruta se realizaba la gran subida al pino solirarso, por cierto yo creo que si que fuimos nosotros los que así lo bautizamos, en el recorrido inicial no se recorría la gran vereda de Marichiva a los Ojos del Moros, ni se subía el arrastrado a Pasapan, tampoco se bajaba la ladera de La Mujer muerta, como podéis ver dos recorridos con el objetivo de realizar una ruta medianamente larga pero dura, en el recorrido actual tenemos menos kilómetros y algo más de dureza, por que no incorporar La Camorca amigo Toño, seguro que en esa ocasión estaré ahí.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarVaya.Menuda ruta, o mejor dicho RUTON os habéis marcado.
ResponderEliminarDe esas que se pone toda la carne en el asador.
Pero como siempre,objetivo conseguido
Esta claro que después de esto Madrid-Segovia está chupado.
Enhorabuena ¡¡¡¡
Suerte para todos el próximo sábado
Un saludo. Charo.
Ahora mismo he visto el vídeo de Toño. Me ha impactado como está el monte.
ResponderEliminarLa cantidad de árboles caídos!!!!!.
Preciosos valles y muy bonito el momento del ciervo.Pocas veces se puede disfrutar de ver en directo. Enhorabuena!! Charo.