jueves, 3 de septiembre de 2026

El motor invisible (y el otro, el de batería)

Reconozco que el concepto de “motor” ha cambiado para mí.

AlfonsoyAmigos

Y no hablo solo de esa batería que ahora me ayuda a que algunas rampas de la Sierra no me miren con tanta soberbia. Eso es mecánica, vatios y autonomía. Lo justo para entendernos. Hablo del otro motor, el que no se enchufa cuando llego a casa.

Sé que alguno sonreirá al leerme —ya sabéis que en el grupo bromear con el motor ajeno es tradición—, pero mientras mis piernas reciben una ayuda que antes no tenían, mi cabeza sigue haciendo buena parte del trabajo.

Porque lo que realmente me hace levantarme un domingo, con frío o con calor, no es la capacidad de la batería, sino las ganas de salir, de pedalear y de seguir encontrando algo al otro lado del camino.

Y quizá ese sea el motor más importante: el que no se ve ni se puede medir.

Este blog también forma parte de ese motor. Cada ruta, cada fotografía y cada palabra me mantienen conectado a la vida, a los recuerdos de lo que fue y a todo lo que aún espera su turno.

Pedaleo para sentir el camino bajo las ruedas, para descubrir de nuevo lugares que creía conocer y para comprobar que la Sierra todavía puede sorprenderme. Y escribo para que lo vivido no termine cuando guardo la bicicleta: para darle a cada salida un segundo recorrido, esta vez en silencio, a través de las palabras.

Durante años pensé que el motor estaba en las piernas. Después descubrí que también estaba en la voluntad. Y con el tiempo he entendido que hay motores que no sirven para llevarte más deprisa ni para subir con menos esfuerzo, sino simplemente para ayudarte a seguir avanzando.

La bicicleta ofrece asistencia cuando hace falta. La Sierra pone los caminos. Y el blog conserva lo que queda tras haberlos recorrido.

Así que sí, llevo motor. Dos, para ser exactos.

Uno me ayuda a subir las cuestas. 

El otro es el que, todavía hoy, me hace seguir buscando el camino.

AlfonsoyAmigos

Domingo, 6 de septiembre de 2026

Al final, por mucho que hablemos de motores, hay cosas que solo se entienden cuando volvemos a poner las ruedas en movimiento.


Y eso es precisamente lo que vamos a hacer.

Hora de encuentro: 8:45

Lugar de encuentro: Aparcamiento junto a la vía de servicio en Revenga.


6 comentarios:

  1. Hay motores que se escuchan y otros que solo se notan cuando faltan. El más importante el que consigue que sigamos saliendo incluso cuando ya no necesitamos demostrar nada. Muy bonita reflexión, Alfonso

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    1. Gracias, Antonio. Quizá ese sea el motor que más importa: el que no necesita hacer ruido ni demostrar nada, pero sigue empujándonos a salir, a compartir y a disfrutar del camino. Un abrazo.

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    1. ¡Gracias, Maruchi! El motor invisible también funciona con mensajes como el tuyo 😂😘 Un abrazo.

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  3. Qué razón tienes, la batería puede ayudarte a subir una cuesta, pero no puede decidir por ti si merece la pena volver a montar el domingo.

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    1. Ahí está la cuestión… La batería se carga. Lo demás, ya es otra historia. 😉

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