domingo, 30 de mayo de 2010

Garganta - Vuelta tranquila


Hoy he quedado con Fernando para "soltar piernas". 

Salida a una hora prudente sin obligar al madrugón y subida por la "Fernandina", por donde encontramos mucha agua y arboles que han sufrido las inclemencias del último invierno.










A medida que subimos por la pista, el ritmo se va incrementando, la recuperación del esfuerzo de ayer ha sido buena y las piernas nos piden más caña. 


En esta ocasión, las buenas sensaciones nos acompañan a los dos y aprovechamos para exigirnos y disfrutar. Otro estupendo día, con excelente temperatura, ¡me apunto igual para todo el verano!.

sábado, 29 de mayo de 2010

Morcuera


Desde nuestro intento fallido de llegar a Santiago, no habíamos conseguido volver a salir juntos. En esta ocasión lo hacemos desde la gasolinera de Manzanares el Real y con intención de tomar el Puerto de la Morcuera. Se ha unido a nosotros Oscar, al que nos ha dado mucha alegría ver, después de su fractura múltiple de clavícula en una desafortunada caída. Parece recuperado, muy recuperado, pues al final nos da caña a todos en la subida. Lleva new look, casco, gafas y algún kilo menos.







Atravesamos sin problemas el Arroyo del Mediano, que aún lleva bastante agua. El calor se deja notar ya a primera hora de la mañana, lo que agradece Fernando, pero a mí me hace sufrir más de lo normal.



Para solucionar estos calores decido..., bueno es un decir, la bicicleta lo hace por mí, clavándose en un auténtico pantanal oculto por hierba en abundancia y lanzándome de cabeza para caer cuan largo soy al agua. Cara de preocupación en todos, pero yo me encuentro la mar de a gusto en remojo. No habiendo sufrido daño, nada más que en el orgullo, agradezco durante un buen rato la ropa húmeda. La subida la emprendemos con mayor o menor alegría. Jorge y Oscar charlan en cabeza y, con Fernando les seguimos unos metros detrás. Como siempre, todo muy verde, frondoso y con un aroma muy agradable.



Me encanta ver piornos en abundancia por doquier. Paramos a hacer una fotos y retomamos camino hasta el cruce con la carretera que sube al puerto, menos duro de lo pensado en principio. Ya en la carretera, Oscar toma la cabeza y pronto le perdemos de vista. Le sigue Jorge, que es capaz de sobrepasar a un ciclista con bici de carretera y que va bastante rápido. Reagrupamiento en el puerto, junto a coches y autocares y pronto descenso por trialera muy pedregosa y, en ocasiones, peligrosa. Creo que Fernando llega a comprar parcela sin mayor problema. Volvemos a coger la pista principal y la bajada resulta muy rápida hasta llegar a la carretera. De camino hacia Manzanares, introducimos los máximos desarrollos y nos vamos turnando en cabeza hasta llegar a los coches. Al final, 43 kms. y 3 horas 15 minutos sobre la bicicleta. ¡Estupendo día!, tiempo, paisaje y compañía.